| PESCA DEPORTIVA
Los ríos y lagos del Pará son sitios perfectos para la práctica de pesca deportiva. En ellos se puede pescar uno de los peces más conocidos de la región oeste del Estado: el tucunaré. Es un pez predador originario de la Amazonia y que se alimentan principalmente de pequeños peces y crustáceos. También se pueden pescar “cachorras”, “bicudas”, “traíras”, “trairões” y “matrinxãs”. Y aún el famoso pirarucu – habitante de la Amazonia, que es considerado uno de los peces de escama más grande del mundo – además de “pirapitingas”, “pirararas”, “piraíbas” – es decir, una infinidad de “piras” omo les llaman los indios a los peces. Los peces del mar también están al alcance de la línea del anzuelo como el “mero”- un imponente pez que puede llegar a medir hasta 1,5 metros, además de “cações”, “pescadas-amarillas”, “cavalas”, “pirapemas”y muchos otros.
Hay numerosos sitios para pescadores deportivos, profesionales y amateurs. Usted podrá encontrar resorts de pesca – silenciosos rincones de increíble belleza natural – o disfrutar de festivales urbanos que reúnen a cientos de personas alrededor de algunos llamados “clásicos” de la pesca regional: el “jaraqui”, un pez de cuerpo romboidal color plateado en su mayor parte y con escamas reflectantes, y el “pacu”- pez robusto, cuyo cuerpo tiene un hermoso color dorado y lustroso, con tonalidades que van del claro al oscuro.
De junio a diciembre es verano en Pará
En este período de junio a diciembre, se reducen las lluvias en todo el Estado. Por lo tanto, es la mejor época del año para la práctica de pesca, lo que no quiere decir que de enero a mayo no se pueda tener suerte en los ríos de Pará.
Para los que les gusta el mar, la época más interesante es la que va de enero a abril, y que tiene las llamadas grandes aguas. Es cuando las mareas del litoral paraense llegan a los ocho metros, lo que permite a los peces llegar más cerca de la costa. Además del mar, ríos y lagos, Pará tiene la desembocadura del Río Amazonas. En la inmensa área, el mar avanza y retrocede y, según la salinidad del agua, el pescador se puede encontrar con una sorpresa en la punta de la línea, con peces que jamás podría imaginarse.
El gran lago
El Lago de Tucuruí está ubicado en el bajo curso del Río Tocantins y está formado por el cierre de la represa de Tucuruí. Tiene 2.430 kilómetros cuadrados de extensión. El gran lago es fundamental para mantener en actividad a la mayor hidroeléctrica brasileña ya que tiene un particular ecosistema. Sus 1.600 islas crean un lindo paisaje que atrae a miles de peces. Es como un paraíso del “tucunaré” – donde también se pueden observar peces como el pirarucu, traíra, manjuba, bagres y surubim.
Los Lagos Grandes
La mezcla de ríos inmensos y las temporadas de lluvia, hacen de Pará un extraordinario sitio para la práctica de la pesca deportiva que ofrece un paisaje lacustre espectacular. Los Lagos Grandes de Santarém, Monte Alegre, Óbidos, que están en el Polo Tapajós, son también alternativas para la pesca. En algunos de estos lagos ya existe una infraestructura para esa práctica deportiva.
Lago da Moita
Ubicado en el sudeste de Pará, próximo a la provincia de Tocantins, este lago se forma por el río Araguaia, en el municipio de Conceição do Araguaia. Son cerca de 40 kilómetros cuadrados de agua dulce tapada con una vegetación fluctuante, donde se forman galerías con dos metros de profundidad. Ahí se pueden encontrar centenas de “curvinas”, “jaraquis”, “surubins” e “cachorras”, además de los reyes de la región: el “tucunaré” y el “pirarucu”.
Lago de Abuí
De rara belleza, es un lago formado por el río Trombetas de aguas verdes. Queda en Oriximiná, al noroeste de Estado. Es considerado reserva especial para la práctica de la pesca deportiva, debido a la existencia de peces en abundancia, así como al hecho de que la comunidad ha desarrollado una nueva alternativa para generar ingresos.
En Abuí habita un histórico e interesante pueblo: los Quilombolas – poblaciones negras remanentes de esclavos que lucharon por su libertad – que hoy mantienen una economía solidaria y de preservación de la naturaleza, con uso conciente de los recursos de la selva.
Los resorts en la desembocadura del río-mar
En el punto exacto donde termina el mar salado y empieza el mar dulce está la isla de Mexiana, una de las más grandes que forman el Archipiélago de Marajó, dónde los “pirarucus” son abundantes y están protegidos. En ese sitio hay un atractivo resort que le sirve a la pesca deportiva de estuario, el Marajó Park Resort.
Allí el pez rey es el pirarucu que tiene escamas rojas y cuerpo alargado, además de ser extremamente fuerte. Es el mayor pez de agua dulce del mundo y puede llegar a medir tres metros de longitud y pesar hasta 200 kilos.
En la isla, hay programas alternativos para los que les gusta algo más que la pesca. Es el caso de la llamada “lanternagem”de yacarés que consiste en ir a mirar, durante la noche, a estos animales llevando una linterna que les ciega los ojos y los deja inmóviles, con lo cual es más fácil que sean observados .
En plena selva
El río São Benedito nace en la Sierra del Cachimbo y desemboca en Nhamundá o Teles Pires, que divide la provincia de Mato Grosso con Pará. Allí existe la primera reserva de pesca deportiva constituida en Pará. Con aguas cristalinas, el río pasa por trechos llenos de piedras y floresta densa. A lo largo y de su afluente, en el río Azul, hay remansos donde se pueden observar dignas muestras de preservación ambiental: el “jaús” – un pez muy grande que pesa hasta 120 Kg., y llega a medir 1,5 metros de largo (Mitad del pirarucu - “piraíbas” - especie que puede llegar a pesar entre 300 y 350 kilos) y las pirañas, astutos peces que luchan con el pescador y se zambullen hasta ocho metros de profundidad.
La posada Thaimaçu – resort en el municipio de Jacareaganga – es base para la pesca en esos ríos, se puede llegar hasta ahí solo por vía aérea, a partir de la Alta Floresta, en Mato Grosso o Santarém. En todo el Estado de Pará, existen numerosos sitios especiales para los deportistas de la pesca a lo largo de los ríos.
En la Bahía del Río Xingu
El Río Xingu tiene más de dos mil kilómetros de extensión, con largos trechos llenos de cascadas y remansos con grandes peces. Es un río de aguas oscuras donde la pesca deportiva se concentra en sus grandes y pequeños afluentes. En el municipio de Altamira, hay hoteles especializados como la Posada Río Xingu que permiten al pescador encontrar sitios con peces como tucunarés, tambaquis, surubins, cachorras y piraíbas, que llegan a pesar hasta 150 kilos.
|